Tu vida se asemeja a un viaje en tren
que compartes con las personas más importantes. Durante ese viaje, tu vagón es
frecuentado por distintas personas. En los primeros años, compartes el viaje
con tus padres y más adelante se unirán algunos amigos y parientes próximos.
Conforme el tren alcanza algunas estaciones (fin del colegio, universidad,
ingreso en el mundo laboral, matrimonio, etc.), las personas que te acompañan
van variando. Hay estaciones en las que no todo el mundo se detiene y
representan crisis o sucesos vitales estresantes, donde el vagón de apoyopuede desempeñar un papel especialmente importante.
Unos suben y otros bajan y, por
tanto, tu red social de apoyo varía. Sin embargo, toda persona que comparta
trayecto contigo no tiene la misma importancia en tu vida. De esta manera, tus
relaciones íntimas y las personas más próximas se sitúan cerca de tu asiento
durante el viaje; aquellos que, aun siendo importantes, poseen una menor
relevancia para ti se sitúan más alejados. El tipo de personas que haya en el
vagón o la proximidad de esas personas a tu asiento no permanecen
invariablemente durante el ciclo vital, sino que depende de la etapa de la vida
en que te encuentres. Así, cuando eres pequeña/o tus padres están cerca de tu
asiento y poco a poco se irán alejando a medida que entres en la adolescencia
para volver a sentarse más cerca cuando entres en la madurez. Hasta que llegue
una estación donde tendrán que bajarse…
La autoestima actúa a manera de defensa como el sistema inmunológico del psiquismo.
Una buena autoestima permite enfrentar dificultades, no ser demasiado dependiente de los demás, ser asertivo en tus decisiones, sobrevivir a los fracasos y desilusiones, y sentirse digno de ser amado y respetado
Tu eres la reina de tu mente. Actúa como tal.La única persona que puede destronarte eres vos mismo. Nunca dejes de respetarte, vos valés porque vos lo decides. Si dependés de los demás para valorarte, esa valoración está hecha por los demás. ¡Piensa en negativo, y Perderás....! ¡Piensa en positivo, y tú pondrás el límite! No dejes que nadie deje caer tu corona.
Parecemos estar participando continuamente en una competencia para ser el más rico, el más exitoso, el más inteligente, el que mejor juega, el más “vivo”.
Esa actitud de soberbia es contraria a la generosidad, la empatía y la amistad porque impide comprender a los demás, y les hace pensar que no necesitamos de ellos. Para ser grande hay que ser humilde.
La Inteligencia emocional va de la mano de la humildad, donde no se pierde tiempo en competir con el otro, sino en mejorar continuamente las habilidades propias.
Al fin y al cabo ¿Qué hay más preciado, que utilizar nuestro tiempo para poder ser siempre un poquito más, pero para nosotros, no para los demás? Julia Alvarez Iguña
¿Por qué sigues haciendo las mismas cosas que has hecho por los últimos años, y que no han dado resultado? Es momento de trazar una línea y pensar en descubrir nuevos territorios, deja los pretextos a un lado y decídete a luchar por eso que tanto quieres." Y no pongas excusas….eso es debilidad Y no digas, empezaré mañana….eso es flojera Y no digas, pero no tengo tiempo….eso es falta de voluntad!!!!!!! Menos digas, estoy cansado, “Come on, wake up”….eso es puro pretexto No sé hacerlo….pura mentira, al menos inténtalo "Si pudiera hacerlo..." Por supuesto que podés hacerlo, nada es imposible. Imposible es aquello que ya pasó y que no puede ser modificado, como tu pasado. Sal del ayer, nuevas oportunidades te están esperando.
El
filósofo Jean Pau Sartre afirmaba que “Cada hombre es lo que hace, con lo que
hicieron de él”, no es otra cosa que lo
que hace de sí mismo.
Desde
que nacemos, somos hablados por los demás. Nuestra mente es como una página en
blanco, donde todos comienzan a escribir: nuestros padres, maestros, las
instituciones, profesores, la Iglesia, configurando una serie de esquemas mentales,
convicciones o creencias, acerca de quiénes somos y lo que debemos ser.
Muchos se quedan aferrados a esos
mandatos. Otros, recogen las partes buenas y malas de su historia en la
construcción de un futuro. De nada sirve vivir reclamando lo que no nos tocó en
suerte, o cumplir con deseos ajenos. Algunos viven etiquetados por lo que se
debe hacer. Es una manera de no crecer personalmente, de no arriesgar nuevos
territorios.
Poder ser dueños de nuestra vida es un
giro radical, vivir por lo que uno desea es sentirse amo de sí mismo.
Julia Alvarez Iguña
viernes, 13 de diciembre de 2013
Los adioses La vida está continuamente llena de adioses, de despedidas. Dejan espacios abiertos, muchas veces dolorosos, recuerdos que impiden avanzar. Nuestro primer adiós se inicia con la despedida del vientre de nuestra madre. El adiós a los azules momentos de la infancia. El adiós cuando dejamos de ser niños y debemos enfrentar el mundo por nosotros mismos. El adiós a nuestro primer amor, el adiós a los hijos, el adiós a los padres. Esas partidas son fundamentales para nuestro crecimiento, son parte de la vida. Crecemos en el dolor, o nos quedamos apegados a la misma pena. No podemos vivir atados a lo que fue. Guardar esos recuerdos muy dentro nuestro, y desapegarnos de las ataduras que nos ligan al pasado. Es allí donde está la grandeza del ser, en desandar caminos, en abrir nuevas puertas para dar lugar a nuevas bienvenidas. Julia Alvarez Iguña
Esta película es la adaptación cinematográfica del best seller de Dan Millman, titulado “El camino del guerrero pacifico”. Es un film que les recomiendo ver, y que
pueden encontrar en Youtube. Cuenta la historia de un deportista, Dan Millman, quien
ganó el Campeonato Mundial de Trampolín en Londres cuando tenía dieciocho años,
consiguiendo así formar parte del equipo olímpico estadounidense. Pero,
un terrible accidente
en moto, fractura los huesos de su pierna
derecha, y su entrenador asigna su puesto a otro. Dan atraviesa por una
profunda crisis, decide seguir peleando y logra
recuperarse de tan severa lesión en tan solo un año. El accidente le hizo re-plantear
por completo el propósito de su vida. Es cuando aparece Sócrates, su nuevo
maestro (Nick
Nolte), que le enseña a
aceptarse, a confiar en sí mismo, y a disfrutar también de su persona en
aspectos que nada tenían que ver con sus capacidades atléticas, es decir a trabajar
con su “Yo”.
Es una película que recomiendo por sus enseñanzas que no sólo dicen, sino también muestran. Habla de las dolorosas
situaciones por las que debemos atravesar, de esas pérdidas que miden al ser
humano en su fortaleza mental. Es cuando uno se plantea el verdadero sentido de
la vida, y encuentra tan sólo dos caminos: seguir peleando o rendirse. La vida
y el deporte no regalan nada, continuamente nos ponen a prueba, y es allí, cuando
el hombre se mide con su verdadera fortaleza interior. El camino
de la felicidad no es fácil, pero tampoco lo suficientemente difícil como para
no conseguirla jamás, depende de nosotros.Dan aprende
que otros aspectos son asimismo importantes, como el poder aceptarse
incondicionalmente, soportar el dolor, saber esperar pacientemente a que las
cosas lleguen y sucedan.Comprende que es el camino el que da la
felicidad, no el destino, que lo importante no es el resultado, sino el proceso
de lograrlo. Si
no aprendemos a disfrutar de las pequeñas cosas cotidianas de la vida, como podremos
ser capaces de disfrutar plenamente los triunfos y la gloria.
“El guerrero no se rinde
ante lo que le apasiona, encuentra el amor en lo que hace. Cuando tengas miedo
utiliza la espada, llévala hasta ti, y corta tu mente en pedacitos...
Destruye todos los miedos y temores, el resto vive en el pasado o en el
futuro”.
Es una película que recomiendo por sus enseñanzas que no sólo dicen, sino también muestran. Habla de las dolorosas
situaciones por las que debemos atravesar, de esas pérdidas que miden al ser
humano en su fortaleza mental. Es cuando uno se plantea el verdadero sentido de
la vida, y encuentra tan sólo dos caminos: seguir peleando o rendirse. La vida
y el deporte no regalan nada, continuamente nos ponen a prueba, y es allí, cuando
el hombre se mide con su verdadera fortaleza interior. El camino
de la felicidad no es fácil, pero tampoco lo suficientemente difícil como para
no conseguirla jamás, depende de nosotros.Dan aprende
que otros aspectos son asimismo importantes, como el poder aceptarse
incondicionalmente, soportar el dolor, saber esperar pacientemente a que las
cosas lleguen y sucedan.Comprende que es el camino el que da la
felicidad, no el destino, que lo importante no es el resultado, sino el proceso
de lograrlo. Si
no aprendemos a disfrutar de las pequeñas cosas cotidianas de la vida, como podremos
ser capaces de disfrutar plenamente los triunfos y la gloria.
“El guerrero no se rinde
ante lo que le apasiona, encuentra el amor en lo que hace. Cuando tengas miedo
utiliza la espada, llévala hasta ti, y corta tu mente en pedacitos...
Destruye todos los miedos y temores, el resto vive en el pasado o en el
futuro”.
Generalmente
los atletas tienen éxito porque conocen el valor de la organización, de la
disciplina, del sacrificio y la perseverancia. Perseverancia, que linda
palabra. Nada se obtiene sin perseverancia. Perseverancia es la persistencia en
tus creencias, es la voluntad de continuar creyendo en uno mismo, es apretar
los dientes y seguir. Hasta en las pequeñas cosas muchas veces nos dejamos
vencer, como por ejemplo, empezar un régimen, ir al gimnasio, no entrenar
porque llueve, dejar el examen para mañana. Son cosas que se patean para
adelante, quedándonos a saborear el placer del presente, de un presente que
dura semanas o meses, y el mundo es cada vez más competitivo. Si te quedas
dormido, te pasan enseguida por encima.
Asimismo,
demuestra el papel fundamental de nuestros pensamientos, en cómo nos pensamos, ya
que la duda y la inseguridad, son los sentimientos que nos impiden descubrir toda
nuestra potencia interior. Sócrates, le enseña a luchar contra esos
miedos interiores de una manera pacífica, ya que se necesita paz interior, para poder comprendernos y aceptarnos, a liberar la mente de lo que no sirve, vivir la experiencia,
percibir y sentir al otro.
Descubre la importancia de vivir en el presente,disfrutando, ya que cada momento es único, donde no existen instantes
vacíos.Sócrates
le enseña a vaciar y calmar totalmente su mente de todo, El futuro está por venir. El
futuro todavía no existe. Corremos al futuro para transformarlo en el deseado
presente, presente fugaz que luego es pasado, y nos perdemos la oportunidad de
no haber jugado mejor el presente. La mente y el cuerpo deben
estar sincronizados en el movimiento del ahora, unificados en un solo propósito
y funcionando en el mismo lugar y al mismo tiempo.
“Todo en la vida tiene un
propósito, incluso esto, y depende de ti descubrirlo. Saca todo lo que no
necesites de tu cabeza y lo que pueda distraerte; te sorprenderá todo lo que
puedes hacer. Me considero a mí mismo un guerrero pacífico, porque las verdaderas batallas se libran en el interior. Este
momento es lo único que importa.”
- Dan,
¿dónde estás? /-Aquí/-¿Qué hora es?/-Ahora/-¿Qué eres?/………-este momento.
“Cuando por
fin logres vivir el presente, te sorprenderá todo lo que puedes hacer y lo bien
que lo haces”-Aprendamos a ser guerreros pacíficos
en nuestro interior. “Un
guerrero no se rinde ante lo que le apasiona, encuentra el amor en lo que hace.”