Julia Alvarez Iguña

Julia Alvarez Iguña

Psicología On Line

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La Dependencia emocional

martes, 27 de octubre de 2015


Vivimos  atados emocionalmente a los demás, a las personas que amamos, y nos sentimos responsables por cada una de las cosas que hacen o dejan de hacer. Es como si una parte de nuestro cuerpo, hubiera tenido algo que ver, quedando impregnados con ese dolor, cuando la persona que lo cometió fue otro.

¿Algunos lo llaman sobre protección?

¿Por qué somos tan controladores, tan co-dependientes de los demás?  Queremos proteger y abrazar a todo el mundo, pero en ese abrazo nos olvidamos de abrazarnos a nosotros mismos.

Hay que aprender que se puede estar sin sufrir a pesar del padecimiento de otra persona, y sólo hacer lo que nos toca para cuidarnos. Significa que no podemos seguir cargando las consecuencias de los demás, sino dejar que cada uno elija su propio destino. No implica juicio, critica, ni condena. No es que el otro no me importe, sino poder ayudarlo, pero desde otro lugar, mi lugar.
No somos responsables de las acciones de los demás. Ese desprendimiento emocional, no es falta de amor. No es olvidar el problema, sino pasárselo a su verdadero dueño, para que aprenda la consecuencia de sus actos, que se responsabilice, que crezca y acepte que es inteligente y capaz de buscar sus soluciones.

Saber soltar las riendas del control y la obsesión del otro para dejarlo crecer, significa otorgar libertad y desprendernos de la esclavitud. El desprendimiento emocional es aprender a trabajar sobre mis errores y defectos, saber perdonar y hacer responsable al otro en las decisiones de sus actos.

Julia Alvarez Iguña

El tren de la vida

sábado, 4 de abril de 2015

Tu vida se asemeja a un viaje en tren que compartes con las personas más importantes. Durante ese viaje, tu vagón es frecuentado por distintas personas. En los primeros años, compartes el viaje con tus padres y más adelante se unirán algunos amigos y parientes próximos. Conforme el tren alcanza algunas estaciones (fin del colegio, universidad, ingreso en el mundo laboral, matrimonio, etc.), las personas que te acompañan van variando. Hay estaciones en las que no todo el mundo se detiene y representan crisis o sucesos vitales estresantes, donde el vagón de apoyo puede desempeñar un papel especialmente importante.

Unos suben y otros bajan y, por tanto, tu red social de apoyo varía. Sin embargo, toda persona que comparta trayecto contigo no tiene la misma importancia en tu vida. De esta manera, tus relaciones íntimas y las personas más próximas se sitúan cerca de tu asiento durante el viaje; aquellos que, aun siendo importantes, poseen una menor relevancia para ti se sitúan más alejados. El tipo de personas que haya en el vagón o la proximidad de esas personas a tu asiento no permanecen invariablemente durante el ciclo vital, sino que depende de la etapa de la vida en que te encuentres. Así, cuando eres pequeña/o tus padres están cerca de tu asiento y poco a poco se irán alejando a medida que entres en la adolescencia para volver a sentarse más cerca cuando entres en la madurez. Hasta que llegue una estación donde tendrán que bajarse…



La autoestima actúa a manera de defensa como el sistema inmunológico del psiquismo. Una buena autoestima permite enfrentar dificultades, no ser demasiado dependiente de los demás, ser asertivo en tus decisiones, sobrevivir a los fracasos y desilusiones, y sentirse digno de ser amado y respetado
Tu eres la reina de tu mente. Actúa como tal.La única persona que puede destronarte eres vos mismo. Nunca dejes de respetarte, vos valés porque vos lo decides. Si dependés de los demás para valorarte, esa valoración está hecha por los demás. ¡Piensa en negativo, y Perderás....! ¡Piensa en positivo, y tú pondrás el límite! No dejes que nadie deje caer tu corona.

La vida y los valores

sábado, 26 de julio de 2014


Parecemos estar participando continuamente en una competencia para ser el más rico, el más exitoso, el más inteligente, el que mejor juega, el más “vivo”.


Esa actitud de soberbia es contraria a la generosidad, la empatía y la amistad porque impide comprender a los demás, y les hace pensar que no necesitamos de ellos. Para ser grande hay que ser humilde. 


La Inteligencia emocional va de la mano de la humildad, donde no se pierde tiempo en competir con el otro, sino en mejorar continuamente las habilidades propias.



Al fin y al cabo ¿Qué hay más preciado, que utilizar nuestro tiempo para poder ser siempre un poquito más, pero para nosotros, no para los demás?

Julia Alvarez Iguña

Tiempo de cambios

jueves, 1 de mayo de 2014


¿Por qué sigues haciendo las mismas cosas que has hecho por los últimos años, y que no han dado resultado? Es momento de trazar una línea y pensar en descubrir nuevos territorios, deja los pretextos a un lado y decídete a luchar por eso que tanto quieres." 
Y no pongas excusas….eso es debilidad
Y no digas, empezaré mañana….eso es flojera
Y no digas, pero no tengo tiempo….eso es falta de voluntad!!!!!!!
Menos digas, estoy cansado, “Come on, wake up”….eso es puro pretexto
No sé hacerlo….pura mentira, al menos inténtalo
"Si pudiera hacerlo..." Por supuesto que podés hacerlo, nada es imposible. Imposible es aquello que ya pasó y que no puede ser modificado, como tu pasado. Sal del ayer, nuevas oportunidades te están esperando.

Julia Alvarez Iguña

El hombre es lo que hace de sí mismo

sábado, 26 de abril de 2014


El filósofo Jean Pau Sartre afirmaba que “Cada hombre es lo que hace, con lo que hicieron de él”no es otra cosa que lo que hace de sí mismo.

Desde que nacemos, somos hablados por los demás. Nuestra mente es como una página en blanco, donde todos comienzan a escribir: nuestros padres, maestros, las instituciones, profesores, la Iglesia, configurando una serie de esquemas mentales, convicciones o creencias, acerca de quiénes somos y lo que debemos ser.

Muchos se quedan aferrados a esos mandatos. Otros, recogen las partes buenas y malas de su historia en la construcción de un futuro. De nada sirve vivir reclamando lo que no nos tocó en suerte, o cumplir con deseos ajenos. Algunos viven etiquetados por lo que se debe hacer. Es una manera de no crecer personalmente, de no arriesgar nuevos territorios.

Poder ser dueños de nuestra vida es un giro radical, vivir por lo que uno desea es sentirse amo de sí mismo.

Julia Alvarez Iguña


viernes, 13 de diciembre de 2013

Los adioses

La vida está continuamente llena de adioses, de despedidas. Dejan espacios abiertos, muchas veces dolorosos, recuerdos que impiden avanzar. Nuestro primer adiós se inicia con la despedida del vientre de nuestra madre. El adiós a los azules momentos de la infancia. El adiós cuando dejamos de ser niños y debemos enfrentar el mundo por nosotros mismos. El adiós a nuestro primer amor, el adiós a los hijos, el adiós a los padres.

Esas partidas son fundamentales para nuestro crecimiento, son parte de la vida. Crecemos en el dolor, o nos quedamos apegados a la misma pena. No podemos vivir atados a lo que fue. Guardar esos recuerdos muy dentro nuestro, y desapegarnos de las ataduras que nos ligan al pasado.


Es allí donde está la grandeza del ser, en desandar caminos, en abrir nuevas puertas para dar lugar a nuevas bienvenidas.


Julia Alvarez Iguña


El guerrero pacífico

viernes, 3 de mayo de 2013


Las verdaderas batallas se libran en el interior

Esta película es la adaptación cinematográfica del best seller de Dan Millman, titulado “El camino del guerrero pacifico”.  Es un film que les recomiendo ver, y que pueden encontrar en Youtube.
Cuenta la historia de un deportista, Dan Millman, quien ganó el Campeonato Mundial de Trampolín en Londres cuando tenía dieciocho años, consiguiendo así formar parte del equipo olímpico estadounidense. Pero, un terrible accidente en moto, fractura los huesos de su pierna derecha, y su entrenador asigna su puesto a otro. Dan atraviesa por una profunda crisis, decide seguir peleando y logra recuperarse de tan severa lesión en tan solo un año. El accidente le hizo re-plantear por completo el propósito de su vida. Es cuando aparece Sócrates, su nuevo maestro (Nick Nolte), que le enseña a aceptarse, a confiar en sí mismo, y a disfrutar también de su persona en aspectos que nada tenían que ver con sus capacidades atléticas, es decir a trabajar con su “Yo”. 

Es una película que recomiendo por sus enseñanzas que no sólo dicen, sino también muestran. Habla de las dolorosas situaciones por las que debemos atravesar, de esas pérdidas que miden al ser humano en su fortaleza mental. Es cuando uno se plantea el verdadero sentido de la vida, y encuentra tan sólo dos caminos: seguir peleando o rendirse. La vida y el deporte no regalan nada, continuamente nos ponen a prueba, y es allí, cuando el hombre se mide con su verdadera fortaleza interior. El camino de la felicidad no es fácil, pero tampoco lo suficientemente difícil como para no conseguirla jamás, depende de nosotros. Dan aprende que otros aspectos son asimismo importantes, como el poder aceptarse incondicionalmente, soportar el dolor, saber esperar pacientemente a que las cosas lleguen y sucedan. Comprende que es el camino el que da la felicidad, no el destino, que lo importante no es el resultado, sino el proceso de lograrlo. Si no aprendemos a disfrutar de las pequeñas cosas cotidianas de la vida, como podremos ser capaces de disfrutar plenamente los triunfos y la gloria.



El guerrero no se rinde ante lo que le apasiona, encuentra el amor en lo que hace. Cuando tengas miedo utiliza la espada, llévala hasta ti, y corta tu mente en pedacitos... Destruye todos los miedos y temores, el resto vive en el pasado o en el futuro”.


Es una película que recomiendo por sus enseñanzas que no sólo dicen, sino también muestran. Habla de las dolorosas situaciones por las que debemos atravesar, de esas pérdidas que miden al ser humano en su fortaleza mental. Es cuando uno se plantea el verdadero sentido de la vida, y encuentra tan sólo dos caminos: seguir peleando o rendirse. La vida y el deporte no regalan nada, continuamente nos ponen a prueba, y es allí, cuando el hombre se mide con su verdadera fortaleza interior. El camino de la felicidad no es fácil, pero tampoco lo suficientemente difícil como para no conseguirla jamás, depende de nosotros. Dan aprende que otros aspectos son asimismo importantes, como el poder aceptarse incondicionalmente, soportar el dolor, saber esperar pacientemente a que las cosas lleguen y sucedan. Comprende que es el camino el que da la felicidad, no el destino, que lo importante no es el resultado, sino el proceso de lograrlo. Si no aprendemos a disfrutar de las pequeñas cosas cotidianas de la vida, como podremos ser capaces de disfrutar plenamente los triunfos y la gloria.

 El guerrero no se rinde ante lo que le apasiona, encuentra el amor en lo que hace. Cuando tengas miedo utiliza la espada, llévala hasta ti, y corta tu mente en pedacitos... Destruye todos los miedos y temores, el resto vive en el pasado o en el futuro”.

Generalmente los atletas tienen éxito porque conocen el valor de la organización, de la disciplina, del sacrificio y la perseverancia. Perseverancia, que linda palabra. Nada se obtiene sin perseverancia. Perseverancia es la persistencia en tus creencias, es la voluntad de continuar creyendo en uno mismo, es apretar los dientes y seguir. Hasta en las pequeñas cosas muchas veces nos dejamos vencer, como por ejemplo, empezar un régimen, ir al gimnasio, no entrenar porque llueve, dejar el examen para mañana. Son cosas que se patean para adelante, quedándonos a saborear el placer del presente, de un presente que dura semanas o meses, y el mundo es cada vez más competitivo. Si te quedas dormido, te pasan enseguida por encima.   
Asimismo, demuestra el papel fundamental de nuestros pensamientos, en cómo nos pensamos, ya que la duda y la inseguridad, son los sentimientos que nos impiden descubrir toda nuestra potencia interior. Sócrates, le enseña a luchar contra esos miedos interiores de una manera pacífica, ya que se necesita paz interior, para poder comprendernos y aceptarnos, a liberar la mente de lo que no sirve, vivir la experiencia, percibir y sentir al otro.
Descubre la importancia de vivir en el presente, disfrutando, ya que cada momento es único, donde no existen instantes vacíos. Sócrates le enseña a vaciar y calmar totalmente su mente de todo, El futuro está por venir. El futuro todavía no existe. Corremos al futuro para transformarlo en el deseado presente, presente fugaz que luego es pasado, y nos perdemos la oportunidad de no haber jugado mejor el presente. La mente y el cuerpo deben estar sincronizados en el movimiento del ahora, unificados en un solo propósito y funcionando en el mismo lugar y al mismo tiempo.

  
“Todo en la vida tiene un propósito, incluso esto, y depende de ti descubrirlo. Saca todo lo que no necesites de tu cabeza y lo que pueda distraerte; te sorprenderá todo lo que puedes hacer. Me considero a mí mismo un guerrero pacífico, porque las verdaderas batallas se libran en el interior. Este momento es lo único que importa.”


- Dan, ¿dónde estás? /-Aquí/-¿Qué hora es?/-Ahora/-¿Qué eres?/………-este momento.
“Cuando por fin logres vivir el presente, te sorprenderá todo lo que puedes hacer y lo bien que lo haces”-Aprendamos a ser guerreros pacíficos en nuestro interior. “Un guerrero no se rinde ante lo que le apasiona, encuentra el amor en lo que hace.”

Julia Alvarez Iguña







¿Qué se está cocinando en las cacerolas?

martes, 23 de abril de 2013




La anestesia afectiva del pueblo despertó, y salió a la calle a hacer oír sus demandas, a manifestar su enojo, como una respuesta ante tantas deficiencias y necesidades incumplidas.

El ruido de las cacerolas es ensordecedor y tienen su significado. Son cacerolas vacías de tanta impunidad, e indiferencia social. Sus golpes, sus ritos representan la palabra del pueblo como manera de manifestar sus necesidades, de manifestar su bronca.

Las cacerolas es el único método que posee la gente como defensa, donde faltos de esperanza, intentan reunirse con el otro colectivo, sostenidos en el anhelo de un país mejor.

La perversa corrupción destruye a los argentinos en su punto más débil: la confianza, y cuando un pueblo pierde la capacidad de crecimiento, llega el abandono y queda atrapado en la desilusión.

Hoy en día, la angustia, la tristeza, los ataques de pánico, la desesperación, se han instalado como nuevos códigos ante la  barrera que levantan algunos; los que impiden la auto-realización del ser humano.

La sociedad necesita un cambio que signifique la devolución de libertades, y un oxígeno nuevo para seguir viviendo en el futuro anhelado, y en contra de medidas -muchas veces arbitrarias-  que van en detrimento del desarrollo normal de la sociedad.

El gobierno utiliza continuamente el mecanismo de la negación, desconoce el escenario, al adversario. Es una realidad que no quiere ver, la niega, porque al ser tan narcisista y centrado en sí mismo, el dolor y la rabia que esas heridas de la realidad le producen, son intolerables. Solo encuentra alivio negando lo que todos ven. Es así como niegan el Indec, la inflación, los cacerolazos, los asesinatos, la delincuencia, los jubilados, etc. simplemente lo postergan. Quieren mantener sus vidas en orden, sentir el omnipotente control de todo, por lo que se resisten a ver realidades que podría resultar una pérdida intolerable en su “Yo”.

La negación es un mecanismo de defensa de auto preservación, que sólo posterga lo que, de todos modos, en algún momento deberá afrontar.  

El imaginario colectivo siente que no solo le han robado sus derechos, sino sus sueños, sus deseos, la desolación, el abandono, la vergüenza ante nuestros hijos. Pero lo que más duele es que en esta fiesta sin fin, están dilapidando nuestro dinero para ser repartido a los amigotes y socios del poder.

Por eso el pueblo ya no se queda callado, está poniendo un límite, sale a la calle a hacerse oír y hoy más que nunca está de pie.
Julia Álvarez Iguña

 

 

Jugar en equipo. Deporte y politica

domingo, 23 de octubre de 2011


Articulo publicado en Correo de Lectores del diario La Nación. 22/10/2011
Jugar en Equipo

"Los Pumas nos han dejado muchas enseñanzas. Mas allá del coraje y la grandeza desplegada, han demostrado lo que es saber jugar en equipo.
"Hoy estamos viviendo una sensación semejante en cuanto a las próximas elecciones. Nos encontramos con dos equipos. Uno de ellos, la oposición, está formada por diferentes partidos que luchan por el mismo objetivo de vencer al Gobierno, pero que, lamentablemente, no saben jugar en equipo.

"Sería una gran demostración de humildad el poder unirse relacionándose con lo más importante de cada partido, renunciando a intereses personales en un verdadero pensar juntos, sabiendo que por separado no se puede conseguir nada. En un equipo no sirven personas aisladas, talentos individualistas o jugadores estrella. Estos factores producen una lucha de egos, competencia, celos y hostilidad. En la oposición todos quieren tener la pelota, pero no la saben pasar, y solo con la arenga no se gana ningún campeonato, ninguna elección. La pelota comunica y, en este caso, seguramente terminará de nuevo en manos del mismo rival."

Julia Iguña

Tu vida esta en tu presente



“La vida no te está esperando en ninguna parte, te está sucediendo. No se encuentra en el futuro como una meta que has de alcanzar, está aquí y ahora, en este mismo momento, en tu respirar, en la circulación de tu sangre, en el latir de tu corazón. Cualquier cosa que seas es tu vida y si te pones a buscar significados en otra parte, te la perderás.”

La felicidad esta dentro de nosotros. Ni la psicología ni la filosofía pueden prometernos la felicidad eterna, pueden aclarar ciertos aspectos, pero el camino lo debemos transitar y elegir nosotros solos. Vivir tu presente, tu "aquí y ahora" proviene de la psicología de Kierkegaard, Sartre y Heidegger, en oposición a lo que hasta esa época se pensaba donde la felicidad estaba ligada a un futuro y para poder alcanzarla era necesario el esfuerzo, el sacrificio, el renunciamiento a los placeres presentes.

Te dejo esta lectura de José Saramago

Frecuentemente me preguntan que cuántos años tengo... ¡Qué importa eso!. Tengo la edad que quiero y siento. La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso. Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido. Tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos. ¡Qué importa cuántos años tengo!. No quiero pensar en ello. Unos dicen que ya soy viejo y otros que estoy en el apogeo. Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte. Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso, para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos, rectificar caminos y atesorar éxitos. Ahora no tienen por qué decir: Eres muy joven, no lo lograrás. Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo. Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos, y las ilusiones se convierten en esperanza. Tengo los años en que el amor, a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada. Y otras en un remanso de paz, como el atardecer en la playa. ¿Qué cuántos años tengo? No necesito con un número marcar, pues mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones rotas... valen mucho más que eso. ¡Qué importa si cumplo veinte, cuarenta, o setenta!. Lo que importa es la edad que siento. Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos. Para seguir sin temor por el sendero, pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos. ¿Qué cuantos años tengo? ¡Eso a quién le importa!. Tengo los años necesarios para perder el miedo y hacer lo que quiero y siento.

El Caballero de la armadura oxidada

martes, 26 de octubre de 2010


Tanto como en la vida como en el deporte, el hombre se encuentra ante continuas crisis que debe superar para alcanzar su desarrollo personal. El caballero de la armadura oxidada, es un libro escrito por Robert Fisher, que seguramente muchos de ustedes han leído, y que los ha fascinado de la misma manera que a mí. Es un cuento con moraleja como los que nos leían de pequeños, pero orientados a adultos en el que describe la historia de un personaje que lucha por alcanzar su superación personal y los distintos caminos que debe atravesar para encontrarse a sí mismo. En este relato usaré mi estilo de vida cotidiano dejando que las palabras me expresaran tal cual yo ya que ellas son el espejo de mis sentimientos. Ser uno mismo y dejar que todas esas cosas que uno siente y que a veces el “establishment” no permite utilizar para no demostrar sensiblería. A veces los cuentos no son meros pasatiempos, son guiones de vida con los que mucha gente se identifica en su forma de actuar ante tantos vendedores de imagen como tantos caballeros, damiselas, feroces lobos y caperucitas.

En medio de todos estos personajes, recorrí las estrofas del cuento donde la fantasía se mezcla con la realidad ante una nueva interpretación, tratando de descubrir todo aquello que tenemos oculto, que pone freno al desarrollo emocional y psicológico, y que nos impide conocernos realmente. ¡Cuántos personajes de la vida real se mezclan en esta historia!


Pues bien, es la historia de un caballero medieval bueno, generoso y amoroso, que dedica su vida a luchar en cruzadas, matar dragones y rescatar damiselas intentando demostrar actos heroicos, para su propia satisfacción y para que los demás posean una buena imagen de él como alguien de gran corazón y nobles ideales.
Pero este comportamiento y el tiempo que gasta en lustrar siempre su armadura, le quita tiempo para estar con su familia. Se habitúa tanto a llevar siempre puesta la armadura que con el tiempo se le oxida olvidándose como se sentían las cosas sin ella.
Es así que comienza a pedir ayuda para lograr quitársela y encontrarse con su verdadero yo. El caballero, representado en tantos hombres de rígida armadura con toda su carga de machismo y falso orgullo, con sus escalas de valores tan “masculinos”: el éxito, la seguridad económica, el trabajo, lo que los otros ven de mi, tratando de mantener el nombre y prestigio para ser valorados y tenidos en cuenta.

¡Quién puede decir que conoce realmente al hombre! A veces pareciera que internándose en ese complicado laberinto se llega a ese lugar profundo de su ser y lo encuentra, pero luego se desvanece esa supuesta llegada; cambia su voz, su apariencia y se vuelve tan lejano…, y otra vez nos encontramos afuera golpeando su armadura para poder entrar.
Julieta es su esposa. Tantas veces hemos visto mujeres reflejadas en esta damisela. Las largas horas de soledad le han impuesto el titulo de la “Damisela Solitaria”.
La soledad es su compañía. De tantos silencios compartidos se ha quedado vacía, seca, aprieta fuertemente los párpados y bebe, intentando volar a otros territorios. A lo mejor en sus sueños se imagina ser la bella durmiente esperando la llegada de su príncipe encantado, que luego de varias batallas ha luchado por su amor, ha dejado la armadura en un rincón del castillo y con sus ropajes de finos terciopelos la despierta con un beso.
Para ella no son importantes tantos castillos y countries, no necesita estar subida en el trono de su camioneta cuatro por cuatro, ni lucir tantos brillantes y sirvientes. Es una mujer como tantas que esperan las palabras que no llegan. ¿Me querés? ¿Sos feliz? ¿Pensás en mí como yo en tí? ¿Estás viva?....
Y sus horas pasan pensando en ese hombre de brillo dorado, una imagen lejana, amable pero difusa a la vez y sufre al no ver en su interior, la forma de sus ojos, el contorno de sus labios, el calor de su corazón.
Siento en Julieta a una mujer que espera ser descubierta como MUJER. A lo mejor ya no tiene ganas de pintarse, arreglar su cabello, pasar agotadoras horas en el gimnasio, soportar sus altos tacones, ni siquiera tiene ganas de acomodar los perfumados jazmines en el comedor de su casa. Tal vez, hasta pueda parecer un poco tonta, que actúa manejada por el control remoto de la moda, de la obligación y la costumbre. Debe ser la damisela del castillo, pero en su interior sufre y siente que no puede más. La única idea que ronda en su cabeza es la separación. Cuando el camino se ha agotado, la que pone el punto final generalmente es la mujer. Si por los hombres fuera todo sigue igual, para no innovar ¿No…?

Su hijo Cristóbal, como tantos Cristóbales de nuestra sociedad actual, él también se encuentra alejado de su padre recorriendo el camino más difícil de la vida: el que lo lleva de la tierra protegida del territorio azul de la infancia al camino de la adultez. Tal vez se sienta incómodo en ese cuerpo que le queda grande y necesita desesperadamente a su padre. Pero todo se limita a unos pocos momentos, media hora, un repaso a sus cuadernos. ¿Todo bien en el colegio?, ¿necesitás dinero?, dos risotadas y luego a la cotización de la bolsa, a los comentarios sobre la imbecilidad de su empleado que no aguanta más, a la úlcera que no lo deja en paz, sumergiéndose en el zapping de la televisión.
Julieta y Cristóbal no pueden decir palabra, cada vez que lo intentan son interceptados por un celular que no para de sonar.
Tal vez Cristóbal considere que su compañía es una pérdida de tiempo. Tantas veces le ha enseñado que los hombres no hablan de cosas ridículas ni cometen la equivocación de poner en el casillero de lo ridículo lo que tendría que estar en el casillero de lo sublime: la demostración de amor y seguridad, de ternura, la aceptación incondicional de un padre por su hijo, el poder estar cuando hay que estar.
No entiende que los hijos siempre ven en sus padres a Superman, aunque actúen como el Ratón Mickey. Pero para Cristóbal ninguno de los personajes, ni el mismo caballero alado con su espada de hacer zetas, está junto a él cuando lo necesita. Y así es que los encuentros comienzan a transformarse en más desencuentros.

La distancia entre los tres se instala y comienza a hacer ruido. Nuestro caballero siente la presión de su armadura contra su pecho, una presión tan fuerte que no lo deja casi ni respirar, ni vivir, ni sentir. Su armadura se ha oxidado. Se siente confundido, ya no puede distinguir el ruido de los cascos de sus caballos con los latidos de su propio corazón. Es hora de reflexionar.
Ahora el destino lo empujará a nuevas batallas en la lucha contra sí mismo, a un lugar de profunda quietud y reflexión. Deberá atravesar distintos castillos, laberintos, y vencer al dragón para encontrarse nuevamente con sí mismo. Los otros personajes del cuento. Bolsaalegre, la ardilla, la paloma, representan las voces interiores a las cuales nos vamos enfrentando cada día, palabras que adquieren valor cuando llegan a lo profundo de nuestro ser, cuando comenzamos a pensar que vale la pena el esfuerzo, el sacrificio, en poder conectarnos con esa la libertad de experiencia y ser nosotros mismos.

Merlín, sería el psicólogo del cuento, que le permite conectarse con sus sentimientos, miedos, dudas, aventurarse a ir más allá de las estrechas fronteras de lo conocido en la búsqueda de la verdad, en su ascensión a la montaña de la vida. Es en esa nueva realidad donde puede finalmente encontrarse con su silencio interior, donde descubre que no está solo, encontrando a su mejor amigo: él mismo.
El viaje del caballero simboliza el proceso psicoterapéutico que debe realizar cualquier persona que se encuentre en esa situación compleja de hallar su forma de ser, su verdadera identidad, tanto interiormente como en relación al mundo que lo rodea.


Queridos caballeros y damiselas, las pequeñas cosas son las que poseen más valor. Muchas veces nos equivocaremos, pero perder una batalla no es perder la guerra. La ambición que proviene de la mente sirve para comprar hermosos castillos, demostrar que se es “bueno, generoso y ambicioso”, pero la verdadera, la que proviene del corazón es la que nos sumerge en la felicidad al descubrir que la verdad es más poderosa que la espada, y al escuchar la sinfonía del silencio, habremos escuchado la música de la existencia.

Evolución personal

lunes, 19 de julio de 2010


Imagina que estas frente a una gran escalera junto a esa persona que es importante para ti y están fuertemente tomados de la mano...

Mientras están en el mismo nivel..todo está perfecto...es disfrutable. Pero de pronto..tu subes un escalón...pero esa persona no...esa persona prefiere mantenerse en el nivel inicial...ok..no hay problema..es fácil aun así estar tomados de las manos...

Pero tu subes un escalón mas...y esa persona se niega a hacerlo..ya las manos han empezado a estirarse y ya no es tan cómodo como al principio...subes un escalón mas...y ya el tirón es fuerte..ya no es disfrutable y empiezas a sentir que te frena en tu avance...pero tú quieres que esa persona suba contigo para no perderla...

Desafortunadamente para esa persona no ha llegado el momento de subir de nivel...así que se mantiene en su posición inicial...subes un escalón mas...y ya ahi si es muy dificil mantenerte unido...te duele..y mucho...luchas entre tu deseo de que esa persona suba...de no perderla...pero tu ya no puedes ni quieres bajar de nivel....

En un nuevo movimiento hacia arriba....viene lo inevitable...y se sueltan de las manos...puedes quedarte ahi y llorar y patalear tratando de convencerle de que te siga..que te acompañe...puedes incluso ir contra todo tu ser y tu mismo/a bajar de nivel con tal de no perderle..pero despues de esa ruptura en el lazo..ya nada es igual....así que por mas doloroso y dificíl que sea..entiendes que no puedes hacer mas..mas que seguir avanzando..y esperar que algun dia..vuelvan a estar al mismo nivel.

Eso pasa cuando inicias tu camino de crecimiento interior...en ese proceso..en ese avance pierdes muchas cosas: pareja..amigos..trabajos..pertenencias...todo lo que ya no coincide con quien te estás convirtiendo ni puede estar en el nivel al que estas accesando...

Puedes pelearte con la vida entera..pero el proceso asi es. El crecimiento personal es eso... personal..individual..no en grupo... puede ser que despues de un tiempo esa persona decida emprender su propio camino y te alcance o suba incluso mucho mas que tu...pero es importante que estés consciente de que no se puede forzar nada en esta vida.

Llega un momento...en tu escalera hacia convertirte en una mejor persona...en que puedes quedarte solo/a un tiempo...y duele..claro que duele..y mucho...pero luego, conforme vas avanzando..te vas encontrando en esos niveles con personas mucho mas afines a ti..personas que gracias a su propio proceso...estan en el mismo nivel que tu y que si tu sigues avanzando..ellos tambien..

En esos niveles de avance ya no hay dolor..ni apego..ni sufrimiento...hay amor...comprension..respeto absoluto...

Asi es nuestra vida una infinita escalera...donde estarás con las personas que estén en el mismo nivel que tu...y si alguien cambia...la estructura se acomoda.

Cada pérdida...cada cosa que sale..es porque asi tiene que ser...dejales ir..y préparate para todo lo bueno que viene a tu vida...tu sigue avanzando y confia...porque esta escalera es mágica y si no me crees...porque no lo compruebas por ti mismo?

Como se forma la autoestima

domingo, 18 de julio de 2010


La autoestima es una de las capacidades más importantes a desarrollar para poder actuar desde una base segura y de confianza en las distintas actividades de la vida cotidiana.
La psicología no sólo centra sus esfuerzos en su desarrollo, sino también en su prevención por medio de orientaciones a padres y educadores para ayudar a desarrollar conductas de seguridad y autosuficiencia en nuestros hijos.

La autoestima no es un talento, tampoco es un don, es algo que se aprende, cambia y mejora a lo largo de toda la vida. Es la experiencia formada por mensajes e imágenes físicas, psicológicas y sociales que nos hicieron sentir valiosos e importantes, dignos de respeto y consideración, competentes a la hora de enfrentar conflictos o superar adversidades.
También está influida por los ideales a los que se espera llegar. Cuando el amor propio es fuerte, no se deja influir por los demás. Buscará imprimir una dirección en su vida. Al ir cumpliendo cada pequeño objetivo impuesto, y ver que uno realmente puede, este mecanismo irá acrecentando la confianza en uno mismo y, por ende se sumaran nuevos objetivos, ya que la confianza en uno mismo lo confirma.

Desde que somos bebés necesitamos la presencia de nuestros padres para calmarnos y encontrar una vivencia placentera. Estas huellas psíquicas constituyen una experiencia de satisfacción que intentaremos re-encontrar a lo largo de nuestra vida.
Pero cuando esas personas no logran proporcionar esa gratificación buscada, se origina una ausencia que se tratará de suplir por medio de la eterna búsqueda de reconocimiento en el otro, ante aquello que no se dio.

John Bowly, famoso psicoanalista inglés, sostiene que el vínculo emocional que desarrolla el niño con sus padres (o cuidadores) es el que le proporciona la indispensable seguridad psíquica para un buen desarrollo de su personalidad. Nuestra percepción del mundo exterior puede ser un lugar seguro o peligroso. Cuando el bebé comienza a caminar y a explorar nuevos territorios, sabe que ante cualquier peligro puede retornar a la base de seguridad que es su madre. Aprende a confiar en la vida y a confiar en sí mismo, ya que se encuentra presente o internalizada una madre que primeramente confió y cuidó de él, experimentándose a sí mismo, como alguien digno de cariño y de respeto.

Los padres y personas significantes, como entrenadores, profesores, son facilitadores del desarrollo de las personas a su cargo. Sí desde ese lugar de poder se los critica constantemente, no se los tiene en cuenta, no se los escucha, formaremos niños resentidos, con poca capacidad de reparación y resolución de conflictos. Asimismo en la inserción en la sociedad, el niño puede ser víctima de agresiones verbales o físicas de pares y compañeros. Padres y educadores debemos estar atentos a este fenómeno llamado “bullyng para erradicar el síntoma escuchando que es lo qué realmente está pasando en un ambiente de seguridad y confianza.

Las heridas tempranas sin elaboración, forman una huella psíquica muchas veces difícil de superar. Si una persona crece vulnerable a las críticas y a la humillación de los demás, en su poca autovalía, comenzará a creer más en ellos que en sus propias creencias.

El entrenador es una persona clave en todo equipo. Los vínculos y lazos afectivos son los que van a determinar un buen nivel de comunicación y por lo tanto de rendimiento.
Trabajar en lo físico-técnico como asimismo fomentar la aceptación y el “ser” de cada persona, respetando sus tiempos de aprendizaje, escuchando, aclarando sus dudas, sus conflictos y sus confusiones. Bien sabemos que en deporte una persona con baja autoestima suele ser alguien inseguro, que desconfía de sus habilidades, evitando tomar riesgos por miedo a equivocarse y al rechazo de los demás.
Alguien con una buena autoestima no sale a competir con el otro, ya que él mismo se siente competente, esperando el éxito pues reconoce sus logros y su esfuerzo. Expresa sus ideas con claridad y firmeza, no envidia ya que está centrado en sus valores personales,y no está pendiente de las cualidades del otro, se juega por sus principios, no pierde tiempo ante una falta, sigue adelante sin tener que dar explicaciones, sabe hacerse respetar, respeta y escucha a los demás.

Todos los seres humanos siempre estamos reclamando aquello que tal vez no nos dieron, o interpretamos esa ausencia en nuestra imaginación. Es posible que en ciertos momentos haya estado ausente ese plus que necesitábamos, pero ya somos personas adultas. Aquello que sucedió fue en “un allá y hace tiempo” donde la capacidad de interpretación era muy diferente a la situación presente. Al mirar hacia atrás, seguramente te darás cuenta de que muchas cosas que tuvieron sentido en un momento, ahora no lo tienen. Ya no eres el mismo niño de los seis o doce años. Las cosas han cambiado, tu vida ha cambiado, y nuevas oportunidades están ahí fuera esperando ser alcanzadas.

Recuerda que siempre vas a actuar según te piensas, si logras cambiar tus creencias se producirá un cambio en tus acciones. El pasado continuamente está presente, no lo podemos cambiar. Parodiando a Shakespeare, “ser o no ser” víctima es nuestra decisión, pero aprender a auto valorarse, y asumir la responsabilidad del cambio es tarea de cada uno de nosotros. No entregues ni delegues el poder al otro. Acepta las cosas como parte de un proceso. Muchas veces nos equivocamos y nos equivocaremos, pero depende de tu capacidad de volver a retomar el juego de tu vida y no cederlo a nadie. Salí a jugar y a estrenar tu nueva imagen. No sigas perdiendo.


Para ir pensando como padres:
Ejemplo. Un niño esta jugando con su juguete nuevo, el cual ante cierta maniobra se rompe. El niño estalla en lágrimas. El padre puede reaccionar:
a)“No vez que todo lo rompes”, “Si te lo acabo de comprar”, bueno no llores más, vamos a comprar otro.
b)“Bueno, no importa. Vení que yo te ayudo y tratamos de arreglarlo juntos”.

En esta situación vemos claramente la capacidad del padre de poder enseñar a reparar y solucionar una situación con el menor costo emocional, por medio de una nueva construcción donde se internaliza una conducta, sin tener que pasar por una situación de pérdida y, por otro lado, evitando asimismo romper el vínculo de la comunicación.
Cuando el niño se transforme en adulto, tendrá esa misma capacidad de responder ante un problema sabiendo que él puede hacerlo ya que antes hubo otra persona que le enseñó y lo pudo hacer por él y junto a él.

DEPORTE: agresión y violencia

domingo, 25 de abril de 2010


El deporte es una producción de la cultura, donde se sitúa la psicología estudiando la conducta del sujeto "en situación deportiva".
Mi objetivo ha sido poder resaltar el crecimiento de la violencia en el deporte, y creo que todos desde una perspectiva multiprofesional podemos hacer algo para enfrentarnos a ella: sociólogos, profesores, educadores, entrenadores, psicólogos, deportistas, profesionales de la comunicación. Pensemos y trabajemos en la posibilidad de que esta tendencia agresiva innata del ser humano abandone sus fines destructivos y se ponga al servicio del progreso del deporte, de sus valores, de su cultura.

Afirmamos que hay una fuerza interior en el ser humano denominada pulsión, una válvula de escape necesaria que permite descargar toda la agresividad que la cultura o el deporte permite dentro de sus normas, su fair-play, en el intento de dominar al otro. Es una energía que parte de un amor a sí mismo queriendo defender y resguardar el bien más preciado: el honor y la victoria. Esto sería difícil de lograr sin los límites de la cultura y el deporte, ya que sin ellos sería una batalla de todos contra todos.
Podemos establecer la diferencia entre los conceptos de agresividad y agresión.
La agresividad es una posición del Yo, está más relacionada a la pasión; la agresión es una conducta visible, valuable, cuantificable.

En el deporte poseemos una actitud agresiva, sublimada, donde la energía es desviada hacia una meta que es buena en sí misma: hacer un gol, un try, definir un partido donde el otro no es un enemigo como en la guerra, sino que es un adversario que compite en un juego por un sano resultado.
Pero en ciertas situaciones de mucha presión, la agresividad puede desviarse de su meta y canalizarse por otros violentos caminos en donde, ante la imposibilidad de tolerar un problema, un error, se descarga masivamente por la vía motora o la verbal.
Sadismo y masoquismo pueden ser explicados como dos grandes destinos de la agresividad en el hombre. Pueden estar orientada al exterior como sadismo en el afán de hacer sufrir al otro; o, hacia el propio Yo, bajo la forma de masoquismo donde me encuentro dominado y sometido.

Las posiciones y el poder se intercambian durante un partido en la predominancia de un jugador o equipo sobre el otro. Esto es tan válido para el que lo practica como para el que lo contempla, ya que el espectador también se identifica con una de las partes y recrea esa batalla en parte erótica, en parte agresiva.
Si nuestra innata agresividad no está bien trabajada, sublimada, si no podemos respetar las pequeñas diferencias del otro, nos identificamos según la parte sádica de hacer sufrir y gozar al otro por medio de cánticos agraviantes.
En el deporte encontramos una continua existencia de uniones y desuniones, donde se crea y se destruye. No olvidemos que representa los dramas cotidianos que sufren las personas, sus conflictos, sus amenazas y sus presiones. Por eso es tan válido el dicho “uno juega de acuerdo a como vive”, acentuando la vida como una continua competencia en compartir, agredir o sufrir.

Un ejemplo claro de violencia y destrucción es la que se manifiesta en ciertos espectáculos de fútbol con sus desenfrenadas hinchadas ante una agresividad no contenida, con el único fin de destruir y “desconocer” al otro confundiendo a los simpatizantes rivales como enemigos imaginarios.
Los peores cantos e insultos hostiles pueden ser escuchados en un partido donde el jugador debe realizar ejercicios de gran concentración para incrementar el rendimiento sin perturbarse mentalmente. El hincha, frustrado por el carácter poco operante de su equipo, reacciona a veces con una violencia inusitada tomando como "chivo emisario" a su jugador o al DT favorito puesto en el lugar del “ídolo”, cuya fantaseada función consiste en asumir y gratificar las aspiraciones del ego colectivo. Cuanta mayor es la coincidencia entre estas aspiraciones y el sujeto-ídolo más intensa es la adhesión que despierta. Si se llega a producir el más mínimo desajuste entre el rol adjudicado y el asumido, la idolatría muestra su reverso en una tremenda hostilidad.

En nuestro tiempo y ante la intensa crisis de no representatividad política y social, de falta de liderazgo, de padre, de ley, este lugar ha recaído sobre artistas y otros ídolos populares en quien “se depositó” esa función.
Cuando el capitalismo comenzó a organizarse como una gran masa artificial pudo hacerlo mediante un muy poderoso instrumento como la televisión, que se entromete sin permiso en la vida familiar. El objetivo lógico: el dominio de las masas. El instrumento central: la televisión. Uno de sus medios: el deporte.
Para el fútbol no hay negocio sin imagen, sin ruido. Se presentan personajes que miran y son mirados formando parte del espectáculo. Cuanto más piñas, más imagen, más patología.
El poder participar de una hinchada tiene sus códigos propios y no cualquiera puede pertenecer entrando en el territorio de la identidad. No hay nadie como nosotros. Lo ajeno es lo que no puede ser representado, es ese algo que no se entiende, que no es parte de mí, no es, por tanto lo maltrato, le pego, lo mato. Los cantos son emblemas y su liturgia es el bombo, la bandera y la camiseta. No alcanza con la agresión verbal donde un simple insulto es un botellazo, una trompada descargada en el otro a quien no se registra, donde no se reconoce a aquel diferente a mí, implícito en los cantos o expresiones “no existís”, y que se refiere a un “no existís de veras”.

El deporte está formado por grupos, por personas que desempeñan roles recíprocos dentro de un equipo o institución, con una forma y estructura durable, actuando de acuerdo a normas, valores y fines dirigidos hacia el bien.
En cuanto lleguemos al convencimiento de que en los deportes el adversario es al mismo tiempo un compañero a quien se debe respetar, recién comprenderemos perfectamente cuál es la moral que el deporte debe promover para mantenerse dentro de lo que el juego significa: creatividad, diversión, respeto y por que no espectáculo.

VIGOREXIA: La obsesión por el músculo

sábado, 24 de abril de 2010


Este trastorno fue descubierto por el psiquiatra H.G. Pope en 1993, quien define la vigorexia “como un desorden emocional consistente en la percepción distorsionada de las características físicas, de modo similar a como sucede con la anorexia, pero a la inversa, pues mientras que la anoréxica asocia belleza a delgadez, en este caso se asocia belleza a cantidad de masa muscular”. Debido a su reciente aparición, aún no ha sido reconocido como enfermedad por la mayoría de la comunidad médica internacional.
La vigorexia, conocida también como dismorfia corporal, es un trastorno psíquico que afecta generalmente a los hombres que poseen una obsesión por alcanzar una voluminosa musculatura. Generalmente poseen figuras idealizadas como Rambo, Iván Drago, Ricardo Fort, Schwarzenegger, modelos a los cuales se quieren parecer.

Este trastorno está relacionado a los componentes socioculturales de una sociedad donde el culto a la imagen cobra un prestigio sobresaliente. Tanto la anorexia como la vigorexia forman parte de los denominados “Trastornos de Imagen” donde a pesar de que el cuerpo alcanza dimensiones voluminosas, el vigoréxico al mirarse en el espejo, se ve como algo pequeño, frágil y débil, devolución especular producida por el síntoma de su realidad psíquica. Son personas de baja autoestima que desplazan sobre el cuerpo la fortaleza perdida de su “ser”. Esta compensación los hace sentir poderosos, fuertes, centro de miradas que proveen un sostén del ser bajo una disfrazada seguridad relacionada al éxito y al poder.

Es una manera de buscar en el cuerpo lo vacío de su estima. En este sentido podemos pensar en un falso self -un falso Yo- una coraza o armadura representada por el cuerpo musculoso que desea ocultar el verdadero self –verdadero Yo- el cual se encuentra contenido y escondido bajo sus enormes músculos. Ante su débil identidad, al no sentir un Yo cohesionado, aparece esta reformación del cuerpo que en su fantasía lo hace ser diferente (¿potente, fuerte, exitoso?), dotándolo de una identidad propia.
Son personas que pasan horas en el gimnasio buscando una sensación de placer, ya que para poder soportar el dolor se requiere una considerable cantidad de endorfinas, las que se obtienen por medio del ejercicio prolongado e intenso generando una adicción a esta sustancia.

¿Cúales son sus síntomas?

Distorsión de la imagen corporal.
Obsesión por un cuerpo musculoso.
Femifobia (temor a la pérdida muscular).
Baja autoestima.
Constante competencia, (¿quién está más fuerte, más musculoso?) entre los compañeros.
Entrenamiento con dedicación compulsiva y casi exclusiva.
Adicción a utilizar la balanza para controlar el peso.
Tendencia a la automedicación ya que evita ir a especialistas.
Necesidad de lograr el Ideal personal de belleza física.
Necesidad de despertar deseo o envidia, ansiedad compensada con entrenamiento.
Sienten depresión, ansiedad, culpa y mal humor cuando no puede asistir a entrenar, debido al incremento de endorfinas.
Suelen pasarse horas frente al espejo, obsesionándose con la alimentación y suplementos.

A estos síntomas se suma el trastorno de alimentación con una dieta poco equilibrada en donde las proteínas y carbohidratos son consumidos en exceso, mientras que la cantidad de lípidos se reduce. Esto puede ocasionar alteraciones metabólicas, con el consumo de esteroides, anabólicos, hormonas de crecimiento y demás productos relacionados al aumento de masa muscular.
Esta patología debe tratarse a nivel multidisciplinario -profesores de educación física, médicos, entrenadores, psicólogos, nutricionistas- centrados en mejorar la autoestima, la imagen corporal y la superación del miedo al error o fracaso. Asimismo, es imprescindible el apoyo familiar y amigos más cercanos.

El mayor problema es que no es fácil de diagnosticar ya que es un trastorno relativamente nuevo. Sin embargo, junto con la anorexia y la bulimia, esta enfermedad puede alcanzar importantes deterioros en los aspectos físicos y emocionales. Debemos pensar que el cuerpo es nuestro bien más preciado, y lo debemos saber cuidar y aceptar más allá de los cánones impuestos por esta falsa cultura a la imagen. Uno es por lo que es y no por el cuerpo que tiene.
Consulta a especialistas y no te sientas omnipotente donde todo lo sabés y todo lo podés.